La justicia española funciona
De Juana ha salido de la cárcel, un asesino injustificable y despreciable, pero a ojos de la justicia ha cumplido su condena y se ha convertido en un ciudadano más. Con los mismos deberes, obligaciones y derechos que el común de los ciudadanos. Pero eso a algunos no les gusta, desearían verle crucificado o perpetuamente en la cárcel. Una posición muy comprensible desde un punto de vista vengativo, pero no desde un punto de vista humano y mucho menos desde el punto de vista judicial que nos otorgan las diferentes leyes que se aplican en estos casos.
El gobierno socialista está por la labor de capear el temporal prometiendo “más justicia”, Rubalcaba ha prometido que Arkaitz Goikoetxea saldrá de prisión con 68 años. Rubalcaba, él solito, se ha convertido en juez, jurado y verdugo. Ya impone penas a los reos antes de ser juzgados.
A De Juana ya le van a buscar las cosquillas por un supuesto delito de enaltecimiento del terrorismo con la famosa carta que se leyó en su nombre en una concentración de gestoras. Supongo que también entrarán a valorar las declaraciones de Ynestrillas en Radio Intereconomía en las que duda de la veracidad del holocausto nazi, llama ejecución al asesinato de Muguruza, concretamente “fue víctima de una acción armada en la que resultó ejecutado el asesino Muguruza“, y reivindica la figura de su tan loado Franco.
También se podría hablar de otros casos flagrantes, para nada vinculados al terrorismo. Pero la noticia ya sabemos cual es. Y lo que da votos, también. Así que la justicia española funciona cuando quiere, pero sobre todo, como quieren.
