Demagogia barata
Ahora le toca al Betis poner toda la carne en el asador para que la sanción que reciban sea lo menos dolorosa posible. Por ello han apelado al ejemplar comportamiento de la afición capturando al agresor y que no es “no es coherente castigar a un colectivo por la actuación de una persona”.
Esas palabras encierran mucha malicia.
El Real Betis Balompié no es un colectivo, es una Sociedad Anónima Deportiva. La sanción no iría a su afición sino a dicha Sociedad Anónima, que tiene que cumplir escrupulosamente las leyes que rigen su actividad. El control de los aficionados y su comportamiento son directamente achacables al Real Betis, así como la venta de botellas de agua con tapón, cosa que está absolutamente prohibido.
El ejemplo que ponen en el comunicado oficial del Real Betis Balompié S.A.D es bastante rastrero.
Pongamos el ejemplo de un delincuente que le roba el bolso a una mujer, y un ciudadano se implica en defensa de ella entregando a la justicia al agresor, y como conclusión se le castiga por el hecho de pertenecer a una sociedad en la que convive con provocadores violentos.
No se pone en tela de juicio a la afición del Real Betis Balompié S.A.D, pero en el texto está equiparando a la sociedad civil con una Sociedad Anónima, que tiene sus deberes. Si esa Sociedad Anónima se salta la legislación se toman las medidas pertinentes, eso es de cajón. Desde luego la comparación que hacen en el comunicado me parece ridícula.
Pero ya que estamos hablando de la afición del Real Betis Balompié S.A.D, habría que preguntarse porqué la prensa bilbaina tuvo que salir en furgonetas de la policía nacional del campo. Por qué se les estuvo increpando durante todo el partido. Y por qué los aficionados que han viajado allí dicen que es uno de los peores campos de primera para desplazarse.
Yo pido una sanción ejemplar, al estilo de lo que ocurrió en el Dinamarca-Suecia. Gentuza la hay en todos los campos y hay que ponerse duro con ella. Sean del Betis, del Athletic o del Iturrigorri. Es así de simple.
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