München (II) – Dachau

December 14th, 2011

Dachau, campo de concentración del gobierno nazi alemán, una infamia en la historia de la humanidad. Dachau está muy cerca de Múnich, a un cuarto de hora en el metro, y la entrada al campo de concentración es totalmente gratuita, sólo se cobra por los audífonos si quieres escuchar las explicaciones de cada punto el campo.

Con el día gris que hizo, la perspectiva era desoladora. Por lo que nos han contado Auschwitz impresiona mucho más, aunque Dachau se abrió al “público” en 1933, por lo que es el campo que más años estuvo en activo durante el gobierno del terror nazionalsocialista. Tras la liberación del campo por parte de tropas estadounienses y británicas estuvo albergando a prisioneros de las SS y, posteriormente, a los alemanes de los sudetes. En 1965, por iniciativa de antiguos prisioneros, se comenzó a construir un memorial para recordar su  siniestro significado. El estado actual del campo data del periodo entre 1996 y 2003 y sólo se ha reconstruido una mínima parte del campo, suficiente para dar muestras de lo que allí ocurrió, pero insignificante en tamaño comparado con los años en los que estuvo a pleno rendimiento. En Dachau fallecieron oficialmente unas 41.500 personas, pero en realidad lo hicieron muchas más, bien en el campo o en sus campos auxiliares.

Dachau
Como todo campo de exterminio nazi, estuvo repleto de prisioneros judíos, homosexuales, testigos de jehová, enemigos del régimen nazi, aliados, etc. En total, más de 200.000 prisioneros de 30 países. A partir de 1941 se convirtió en campo de exterminio, sobre todo a partir de 1942 cuando se construyó la barraca X con su cámara de gas.

Cámara de gas de la Barraca X

Pese a todo, no existen pruebas fehacientes que en dicha cámara se practicara el exterminio masivo, pero con los precedentes de otros campos, todo hace pensar que así fue. Cuando el 29 de Abril de 1945 los estadounidenses liberan el campo, lo que encuentran es desolador… cuerpos apilados en vagones de trenes, presos enfermos y con extrema delgadez, con síntomas visibles de los malos tratos y condiciones infrahumanas que les imponían los nazis… No me extraña que ocurriera lo que ocurrió.

Y tras la visita, que se me hizo corta, a comer a Dachau, a un encantador hotel con un comedor precioso en el que presidía un Cristo. A la noche nos fuimos a cenar al Augustiner Keller, el biergärten más grande de Múnich, que quedaba a 10 minutos andando del hotel, en su misma calle. Sencillamente impresionante, tiene unos comedores grandes y con buen tiempo una campa enorme donde pueden comer hasta 5.000 personas. El menú, adivinádlo ;)

Augustinerkeller

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